Lunes 9 de septiembre del 2013
Le pregunté si me quería.
Le pregunté qué sentía.
Le pregunté si pasaría toda la vida conmigo.
Prométeme romanticismo y paciencia, prométeme eternidad.
Le pregunté si realmente me quería y mi alma quedó desnuda a sus pies. Entre nosotros ya no cabía la vergüenza.
A veces tengo días que no son lo que esperaba y en los que prefiero quedarme en casa sin hablar o ver a otras personas. En esos momentos mi terapia para re encontrar la paz y la armonía de mi alma es dibujar o pintar; mi mente se aclara, abrazo mis miedos y mis pensamientos vuelven a enfocarse en mis metas.
Esta es una ilustración basada en una imagen que vi en Internet.
Esta es una ilustración basada en una imagen que vi en Internet.
Hoy en la mañana revisaba las redes sociales y después de leer comentarios preocupados, críticas, plegarias y memes sobre las elecciones en EEUU empecé a reflexionar sobre cómo este mar de publicaciones catastróficas y apocalípticas pueden provocar ansiedad e incertidumbre en aquellos que lo lean.
Siempre van a existir momentos de cambio en los se pondrán a pruebas nuestras actitudes como seres humanos y en los que tenemos la oportunidad de sacar lo mejor de nosotros; y en situaciones como estas una de las mejores cosas que podemos hacer es ser fuente de tranquilidad y esperanza para los que nos rodean.
Mantengamos la esperanza.
Siempre van a existir momentos de cambio en los se pondrán a pruebas nuestras actitudes como seres humanos y en los que tenemos la oportunidad de sacar lo mejor de nosotros; y en situaciones como estas una de las mejores cosas que podemos hacer es ser fuente de tranquilidad y esperanza para los que nos rodean.
Mantengamos la esperanza.
El café es mi droga.

Un poco me despierta y llena de energía, demasiado me pone ansiosa e hiperactiva.








